Preocupante: jóvenes consideran que el smartphone es su mejor amigo

La vida entre cuatro paredes y la vista pegada en el celular es una buena caricatura para definir a la juventud de esta generación, cada vez más dependiente de la tecnología. Podrá parecer una exageración, pero lo concreto es que los estudios se encargan de reafirmar este comportamiento.

Según datos que recogió Motorola, la dependencia de los jóvenes a los teléfonos inteligentes es preocupante. Un 53% de los jóvenes entrevistados (Millennials y Centennials) cree que el smartphone es su mejor amigo, y un 33% asume que prefiere usar el celular en vez de interactuar con sus seres queridos. Al menos, llamativo.

Más datos

El estudio “Motorola Phone-Life Balance” reveló otras interesantes tendencias, que si bien son evidentes, al verse expresadas en cifras son un verdadero tirón de orejas.

Por ejemplo, un 35% de los encuestados (de todas las edades, no sólo jóvenes) cree que dedica demasiado tiempo a su teléfono (44% entre los Millennials y Centennials). Es más, hasta lo extrañan cuando no lo están utilizando, pues un 30% admite que piensa en usarlo cuando no lo tiene en sus manos.

Y la cosa continúa. Un 65% de los consultados admite que siente pánico por el solo hecho de pensar que ha perdido su teléfono inteligente, y aumenta a 3 de cada 4 cuando el enfoque se cierra exclusivamente en la juventud.

Una esperanza

Más allá del uso abusivo de los smartphones entre los jóvenes, hay una pequeña ventana que se abre a la hora de equilibrar esta dependencia tecnológica con la vida real: un 60% de los encuestados asegura que es muy importante tener una vida propia, al margen de los teléfonos, y desea poder encontrar ese punto exacto entre el smartphone y la vida personal.

Además, un 44% de los Millennials y Centennials piensan que, si dejan de usar tanto el celular, incluso podrían llegar a ser un poco más felices.

Esa misma impresión tiene Cristián Badenier, de 16 años, quien asume su amor por el celular, pero sin excesos.

“Creo que es la manera en la que mejor nos podemos expresar en nuestra generación, nadie se lo cuestiona”, admite el escolar.

Sin embargo, enciende las alarmas. “Es una buena forma de estar informado y organizarse, pero sin dejar de lado la vida misma: conversar con el resto, juntarse a hacer cosas. Yo amo la música, entonces me gusta juntarme con amigos a tocar. Con el celular puedo hacer cosas mágicas, como afinar la guitarra o encontrar las partituras de un tema, pero… ¿cantarle a un aparato? ¡Nooo, jajajá!”, resume el estudiante.

El equilibrio

Para Nicolás Copano, experto en redes sociales, la cosa es lapidaria. “Si tu teléfono es tu mejor amigo, eso es algo tristísimo”. Sin embargo, tiene también sus “peros”…

“Cuando un estudio viene de una marca de celulares, parece ser una muy buena campaña para venderlos, claro que tampoco hay que cegarse, pues es obvio que hoy el smartphone es de uso fundamental, sobre todo en los jóvenes”, asume.

¿Cómo lograr ese equilibrio que los propios Millennials y Centennials admiten que necesitan? “Les recomiendo que usen el teléfono como guía, no como mejor amigo, eso es absurdo. Uno con los amigos conversa, juega, conflictúa… no se puede tener un aparato para eso. ¡Salgan a la calle”, cierra Copano.

 

 

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