Trasplante de células madre podría ayudar a combatir el VIH

El próximo 15 de septiembre es el Día Mundial del Linfoma, jornada que busca sensibilizar acerca de la necesidad de informar y concientizar sobre esta enfermedad y sus tratamientos. En este sentido, recientes hallazgos podrían desafiar, por ejemplo, la creencia común de que los pacientes VIH positivos con linfoma no son candidatos para un tratamiento con células madre, según un estudio publicado en la revista Blood.

La investigación encontró que la supervivencia general de los pacientes con una infección de VIH tras un trasplante de células madre es comparable a la observada en personas que no están infectadas. Como explicó el equipo detrás del ensayo, las personas con el virus tienen un riesgo más alto de cáncer, aunque su infección esté bien controlada con antirretrovirales. “De hecho, el cáncer es ahora una importante causa de muerte entre los pacientes que viven con esta enfermedad”, señaló el autor líder del estudio y director médico de City of Hope National Medical Center, Dr. Joseph Alvarnas, quien añadió que el riesgo de linfoma no Hodgkin, específicamente en las personas VIH positivas, es hasta 25 veces más alto que en aquellas sin el virus.

Para el Dr. Guiloff, Director Médico de laboratorios VidaCel, la criopreservación de células madre y su potencial uso “es una oportunidad única para que las personas cuenten con un importante respaldo que podría ser de utilidad para tratar distintas enfermedades. La proyección es que con el tiempo se validen cada vez más tratamientos, que actualmente son más de 90, permitiendo ofrecer una solución a diversas patologías. Sin duda, una alternativa real y cada vez más cercana para salvar la propia vida o la de un familiar”. 

El linfoma es un cáncer de los linfocitos, lo que significa que estas células crecen anormalmente y fuera de control. Generalmente comienza en un ganglio linfático, aunque puede iniciarse también en el estómago, la piel o cualquier otro órgano donde se encuentran los linfocitos.

Los dos tipos principales de linfoma son la enfermedad de Hodgkin y el linfoma no Hodgkin. En los últimos años, ha habido avances importantes para entender la función de los linfocitos y los ganglios linfáticos. Por lo tanto, muchos linfomas de la variedad no Hodgkin tienen, a su vez, subclasificaciones, y esta información es importante cuando se hace el diagnóstico.

“Según nuestros datos, el trasplante autólogo de células madre se debe considerar como el estándar de la atención para los pacientes con linfomas relacionados con el VIH para las mismas indicaciones, y bajo iguales circunstancias en que lo usaríamos en pacientes sin una infección con el VIH”, finalizó Alvarnas. 

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